Profiter de l'été pour décompresser - Epycure

BIEN-ETRE Aprovechar el verano para relajarse

Nuestra sociedad moderna, centrada en el culto al rendimiento, somete a la población a un nivel de estrés sin igual. ¡9 de cada 10 franceses dicen estar estresados! Identificado como el mal del siglo XXI, puede causar estragos, a menudo subestimados, tanto en la vida profesional como en la vida privada. Trastornos del sueño, agotamiento, burnout, baja autoestima, irritabilidad... son algunas de sus muchas consecuencias. Así que para evitar que este estrés y esta presión constante afecten tus vacaciones, te damos algunas claves para desconectar y partir relajado.

 

El estrés, el mal del siglo

El estrés y la ansiedad son reacciones normales del organismo ante la percepción de un peligro que se acompañan de una secreción de hormonas, el cortisol y la adrenalina. Sin embargo, cuando las manifestaciones de estrés se vuelven recurrentes o demasiado intensas, es cuando pueden afectar nuestra salud. Al concentrar toda su energía en la gestión del estrés, el cuerpo pone en pausa las funciones consideradas no vitales. Se traduce en síntomas como trastornos digestivos, del sueño, problemas de piel, nerviosismo, irritabilidad o problemas de atención. También debilita las defensas inmunitarias y puede provocar reacciones mucho más graves.

Hoy en día, este estrés afecta al menos a 9 de cada 10 franceses. Puede provenir tanto de la vida privada como del entorno profesional. De hecho, hay que saber que el 55 % de los franceses sienten estrés cada semana en el trabajo. Además, la actual pandemia del coronavirus ha impactado considerablemente el nivel general de estrés, ansiedad, depresión y trastornos del sueño de los franceses. Por ello, la salud mental de los franceses se presenta como un desafío mayor de esta crisis sanitaria.

Así que después de un año de confinamiento, toque de queda y ánimo bajo, debemos aprender a soltar la presión para un día a día más sereno y una salud de hierro. Las vacaciones llegan en el momento justo. Las vacaciones, tiempo de pausa para el cuerpo y la mente, son para ti la ocasión de recargar las pilas, siempre que, por supuesto, sepas evacuar el estrés. Sí, porque lamentablemente no basta con tomar dos días libres alrededor de un fin de semana para recuperarse y desconectar. La mayoría de los profesionales de la salud suelen aconsejar 2 semanas, sabiendo que la primera semana suele permitir desconectarse del trabajo y la segunda es más adecuada para disfrutar y relajarse.

 

6 consejos para desconectar y desestresarse

El organismo necesita un tiempo de pausa para recargarse, recuperarse y alejarse del estrés acumulado a lo largo del año. Recuperar significa llenarse de energía, encontrar tiempo y espacio para uno mismo, lejos del estrés y la tensión diaria. Y para eso, hay que saber soltar la presión. Aquí tienes 6 consejos para cuidar tu salud, tanto física como mental, durante las vacaciones, ya sea que estés en casa o en otro lugar.

 

Anticipar la salida de vacaciones para partir con la mente tranquila

El objetivo es evitar pensar en las obligaciones profesionales durante las vacaciones. Solo se puede desconectar si se asegura que todo será tratado correctamente en su ausencia. De lo contrario, correrías el riesgo de pensar en todo lo que tendrás que hacer cuando regreses. Por lo tanto, haz una lista de las cosas que hacer y delegar con anticipación para luego viajar o disfrutar de tus vacaciones con la mente tranquila y ligera. Y sobre todo, no lleves nada en vacaciones que se parezca de cerca o de lejos al trabajo.

 

Programar esas actividades que tanto nos gustan y que nunca hacemos

Si prefieres la visita cultural, mira los museos, castillos y exposiciones que se encuentran cerca de tu lugar de vacaciones. Si la naturaleza es lo que te permite recargar las pilas, opta por una caminata en la montaña, un paseo por la playa o por el bosque. Si tu rollo es más el deporte, aprovecha las vacaciones para descubrir un nuevo deporte o retomar uno que habías dejado un poco de lado por el trabajo, como el tenis, la equitación o el surf. Finalmente, para quienes buscan actividades que rompan la rutina, date un momento lleno de adrenalina como un salto en paracaídas, parapente o barranquismo.

 

Vivir el momento presente haciendo una desintoxicación digital

¿Te cuesta soltar? Entonces empieza por dejar en casa el ordenador y el teléfono profesional para no consultar tus correos durante las vacaciones. También podrías acostumbrarte a desconectarte de tu teléfono personal para vivir el momento presente y relajarte. No consultar tu bandeja de entrada o no entrar en las redes sociales es ideal para pensar en otra cosa que no sea tu día a día. Ponte un reto imponiéndote dejar el teléfono por la mañana y no retomarlo hasta la noche.

 

Dejar de sobrecargar los días durante las vacaciones

Piensa en mantener momentos de inactividad donde puedas descansar, dormir y recuperarte (incluyendo mañanas largas y siestas cortas y reparadoras). No metas la productividad en el descanso. Vacaciones significa cero obligaciones. Así que olvida esa mala costumbre de llenar tu día de actividades y toma las cosas como vienen. La idea es dejarse llevar y descansar para poner el cuerpo en forma. Sé flexible, escúchate y deja espacio para el azar y lo imprevisto.

 

Programarse una pausa diaria de ligereza

Todos tenemos actividades que nos calman y nos hacen bien pero que normalmente no hacemos, posponemos o hacemos a medias por falta de tiempo. Es más fácil cuidarse cuando se tiene más tiempo libre, así que precisamente prográmate una pausa diaria de ligereza para cuidar de ti y de tu cuerpo. Manicura, lectura, baño, siesta, sesión de relajación y respiración, masaje, repostería... Objetivo: llenarse de buen humor y sentirse completamente relajado al final de estas vacaciones.

 

Evitar quemar los beneficios de las vacaciones en un abrir y cerrar de ojos

En nuestra ausencia, el trabajo se ha acumulado y al volver se retoma un ritmo frenético. Los beneficios físicos y psicológicos adquiridos durante estas dos semanas de vacaciones se desvanecen muy rápido para dar paso al estrés de nuevo. Así que para evitar quemar los beneficios de las vacaciones, la solución es delegar algunas tareas antes de partir y organizar perfectamente tu regreso para priorizar tus misiones. Evita a toda costa los días interminables, sin pausa para comer, que terminan a las 22h.

 

 

Muchos se van de vacaciones agotados, pensando que podrán borrar toda la fatiga física y mental acumulada. Sin embargo, las vacaciones no siempre son suficientes para soltar la presión acumulada durante el año. Por eso es esencial prestar atención a lo que te dice tu cuerpo y establecer buenos hábitos de vida para integrar en tu día a día.

Y para terminar, ¡acepta la imperfección! Queremos hacerlo tan bien que no nos damos cuenta de que tenemos un comportamiento tóxico hacia nosotros mismos que conduce a la ansiedad y al estrés. “Amigo, no seas perfeccionista, porque el perfeccionismo es una maldición que te agotará.” Fritz Perls