Se estima que un adulto pierde normalmente entre 50 y 100 cabellos al día. Por encima de esta cifra, se habla de efluvio - una caída excesiva que puede ser transitoria o crónica. En las mujeres, este fenómeno es frecuente, a menudo silencioso al principio y profundamente angustiante. La buena noticia: una gran mayoría de los casos responde a causas identificables y, por tanto, tratables.
El ciclo capilar: comprender para actuar
Cada cabello sigue un ciclo de tres fases:
- Anágena (crecimiento activo): dura de 2 a 6 años. Entre el 85 y el 90 % del cabello se encuentra permanentemente en esta fase.
- Catágena (transición): unas semanas. El folículo ralentiza su producción.
- Telógena (reposo): de 2 a 4 meses antes de la caída y del reinicio del ciclo.
Un estrés intenso, una carencia nutricional o una alteración hormonal pueden hacer que los folículos pasen bruscamente de la fase anágena a la fase telógena, provocando una caída masiva entre 2 y 3 meses después. Esto es lo que se conoce como efluvio telógeno.
Las principales causas de la caída del cabello en mujeres
1. Las carencias nutricionales
El folículo piloso es uno de los tejidos metabólicamente más activos del cuerpo humano. Es extremadamente sensible a las carencias nutricionales:
- Hierro: la ferritina baja (incluso sin una anemia manifiesta) es la causa más frecuente de caída del cabello en mujeres. El hierro participa en el transporte de oxígeno a los folículos y en el metabolismo de la queratina. La EFSA reconoce que el hierro contribuye a la formación normal de glóbulos rojos y hemoglobina y al transporte normal de oxígeno en el organismo.
- Zinc: la EFSA reconoce que el zinc contribuye al mantenimiento de un cabello normal. Actúa como cofactor de enzimas implicadas en la síntesis de las proteínas estructurales del cabello.
- Biotina (B8): la EFSA reconoce que la biotina contribuye al mantenimiento de un cabello normal. Participa en el metabolismo de los ácidos grasos y los aminoácidos necesarios para la queratinización.
- Selenio: la EFSA reconoce que el selenio contribuye al mantenimiento de un cabello normal. Desempeña una función antioxidante en el cuero cabelludo.
- Vitamina D: hay receptores de vitamina D en los folículos pilosos. En varios estudios observacionales, una deficiencia se ha asociado con la caída del cabello.
2. Las fluctuaciones hormonales
Las hormonas desempeñan un papel fundamental en la biología capilar:
- Posparto: después del parto, la disminución de los estrógenos provoca un efluvio telógeno a menudo espectacular entre el segundo y el cuarto mes. Es fisiológico y reversible.
- Perimenopausia y menopausia: la disminución de los estrógenos favorece la acción relativa de los andrógenos sobre los folículos, lo que puede inducir una alopecia androgenética (miniaturización progresiva de los folículos).
- Síndrome de ovario poliquístico (SOPQ): el exceso de andrógenos característico del SOPQ puede provocar una caída del cabello de tipo masculino en algunas mujeres.
- Disfunción tiroidea: tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden provocar una caída difusa.
3. El estrés crónico
El exceso de cortisol altera el ciclo capilar de dos maneras: directamente, al acortar la fase anágena, e indirectamente, al reducir la absorción intestinal de nutrientes. Un estrés prolongado puede provocar por sí solo un efluvio telógeno varios meses después del acontecimiento estresante.
4. Las causas mecánicas y externas
Los peinados demasiado tirantes (trenzas, colas de caballo) ejercen una tracción crónica sobre los folículos - es la alopecia por tracción. El calor excesivo de las herramientas de peinado, las coloraciones frecuentes y algunos champús demasiado agresivos también debilitan la fibra capilar.
Las pruebas que debe solicitar a su médico
Ante una caída del cabello persistente (>3 meses), es útil solicitar:
- N.º FS, ferritina sérica (objetivo: >70 ng/mL para el cabello)
- TSH, T4 libre
- Perfil hormonal (testosterona total y libre, DHEA-S, 17-OHP)
- Zinc sérico, vitamina D, vitamina B12
- Proteínas totales, albúmina (marcadores nutricionales generales)
Los ingredientes naturales para favorecer el crecimiento capilar
Queratina hidrolizada
La queratina representa el 90 % de la estructura del cabello. Los péptidos de queratina hidrolizada (peso molecular <5 kDa) son bioasimilables por vía oral y pueden reincorporarse a la matriz capilar. Estudios preliminares muestran una mejora del grosor de la fibra y una reducción de la rotura.
Ortiga (Urtica dioica)
La ortiga es especialmente rica en sílice, hierro y vitaminas del grupo B - un perfil nutricional directamente beneficioso para la salud capilar. Sus raíces contienen compuestos que podrían modular la actividad de la 5-alfa-reductasa, enzima implicada en la conversión de la testosterona en DHT (el principal andrógeno responsable de la miniaturización folicular).
L-cisteína
Este aminoácido azufrado es un componente principal de la queratina. Interviene en la síntesis de la queratina (disulfuros) y contribuye a la resistencia mecánica del cabello. La suplementación con L-cisteína ha mostrado resultados positivos en estudios sobre la densidad capilar.
Nuestras fórmulas para un cabello más fuerte
- Cura cabello y uñas — biotina, zinc, selenio, queratina hidrolizada y ortiga para un apoyo completo de la salud capilar
- Esencial antifatiga — hierro, vitaminas B, incluida la B12, y vitamina C para favorecer la energía, la vitalidad y la oxigenación de los tejidos
Los resultados observados en Lab'Epycure
Los testimonios de personas que han seguido la Cura cabello y uñas Epycure durante un periodo de 3 meses indican una reducción visible de la caída diaria a partir de la 6.ª a la 8.ª semana, así como una mejora del brillo y la resistencia de la fibra capilar. Los resultados son progresivos y se consolidan con el tiempo — un ciclo capilar completo dura entre 3 y 6 años.
Consejos prácticos para potenciar los resultados
- Alimentación rica en proteínas: 1,2 a 1,6 g/kg de peso corporal al día para aportar los aminoácidos necesarios
- Reducir el calor: limite el uso del secador a alta temperatura, la plancha y el rizador — o utilice protectores térmicos
- Masaje del cuero cabelludo: 5 minutos de masaje diario mejoran la microcirculación y estimulan los folículos
- Peinados sueltos: evite las gomas demasiado apretadas y prefiera accesorios suaves de seda o satén
- Gestión del estrés: meditación, respiración, actividad física regular — el cortisol es un enemigo directo de los folículos
¿Lo sabía? El folículo piloso es uno de los pocos tejidos del cuerpo capaces de regenerarse por completo. Incluso después de varios ciclos de caída, un folículo no cicatricial puede reanudar su actividad si se restablecen las condiciones nutricionales y hormonales.