Hinchazón, calambres, senos sensibles, irritabilidad, agotamiento inexplicable… Si estos síntomas le resultan familiares en los días previos a la menstruación, no está sola. El síndrome premenstrual (SPM) afecta a entre el 70 y el 90 % de las mujeres en edad fértil, en distintos grados. Comprender sus mecanismos es el primer paso para vivirlo de otra manera.
¿Qué es exactamente el SPM?
El síndrome premenstrual designa el conjunto de síntomas físicos y psicológicos que aparecen regularmente durante la fase lútea, es decir, en los 7 a 14 días previos a la menstruación, y que desaparecen con ella.
Se distinguen:
- Los síntomas físicos: calambres abdominales, senos doloridos, retención de líquidos, hinchazón, dolores de cabeza, fatiga intensa
- Los síntomas emocionales: irritabilidad, ansiedad, llanto, dificultades de concentración, cambios de humor
En los casos más graves, se habla de trastorno disfórico premenstrual (TDPM), que requiere seguimiento médico especializado.
Las causas hormonales del SPM
El SPM está principalmente relacionado con las fluctuaciones hormonales del ciclo femenino:
El desequilibrio entre estrógenos y progesterona
Durante la fase lútea, la progesterona debería contrarrestar a los estrógenos. Cuando esta relación está desequilibrada —a menudo por un exceso relativo de estrógenos—, los síntomas del SPM se intensifican.
La disminución de serotonina
La caída brusca de los estrógenos al final de la fase lútea provoca una disminución de la serotonina, lo que explica la irritabilidad y la tristeza premenstruales.
La hipersensibilidad a las prostaglandinas
Estas moléculas proinflamatorias son responsables de las contracciones uterinas y los calambres. Una producción excesiva intensifica el dolor menstrual.
Factores agravantes que conviene identificar
- El estrés crónico: el cortisol compite con la progesterona y altera el equilibrio hormonal
- Las carencias nutricionales: el magnesio, la vitamina B6 y el zinc intervienen directamente en la regulación hormonal
- La alimentación proinflamatoria: el azúcar refinado, el alcohol y las grasas trans favorecen las prostaglandinas inflamatorias
- La falta de actividad física: el movimiento regula las hormonas y estimula la secreción de endorfinas analgésicas
El shatavari: el adaptógeno del ciclo femenino
El shatavari (Asparagus racemosus) es una planta de la medicina ayurvédica utilizada desde hace milenios para favorecer la salud reproductiva femenina:
- Adaptógeno fitoestrogénico: ayuda a modular el equilibrio hormonal sin efectos perturbadores sobre el sistema endocrino
- Antiinflamatorio: reduce la producción de prostaglandinas responsables de los calambres
- Antiespasmódico: contribuye a relajar las contracciones uterinas
- Apoyo emocional: ayuda a mantener el equilibrio nervioso durante los periodos de estrés hormonal
La alchemilla: la planta de la mujer por excelencia
La alchemilla (Alchemilla vulgaris) es reconocida en fitoterapia por su acción específica sobre el bienestar menstrual. Ayuda a regular el ciclo menstrual y contribuye a reducir las molestias relacionadas con la menstruación. Sus taninos le confieren propiedades antiinflamatorias y tonificantes sobre los tejidos pélvicos.
Los micronutrientes esenciales para el bienestar menstrual
- El magnesio: contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso y reduce la fatiga. Su déficit intensifica los calambres y la irritabilidad premenstrual.
- La vitamina B6: contribuye a regular la actividad hormonal y favorece la síntesis de serotonina y dopamina.
- El zinc: es esencial para la producción de progesterona y la maduración folicular.
Adaptar el estilo de vida durante la fase lútea
- Reducir la sal para limitar la retención de líquidos
- Limitar la cafeína y el alcohol, que intensifican la irritabilidad
- Priorizar los alimentos ricos en magnesio: chocolate negro, almendras, espinacas, legumbres
- Practicar una actividad suave: yoga, caminar, natación
- Cuidar el sueño: la melatonina y el cortisol influyen directamente en el equilibrio hormonal
Lo que dicen quienes lo han probado
Lab'Epycure realizó un estudio con 31 mujeres durante 3 ciclos completos con la Cura bienestar menstrual:
- El 74 % afirma tener menos molestias y calambres
- El 72 % se siente dueña de sus emociones
La Cura bienestar menstrual Epycure
Formulada para acompañar todas las fases del ciclo, la Cura bienestar menstrual reúne los activos más eficaces para favorecer el bienestar femenino de forma natural. El shatavari, la alchemilla y un complejo específico de micronutrientes (magnesio, vitamina B6 y zinc) actúan en sinergia para reequilibrar el ciclo, reducir los calambres y recuperar la estabilidad emocional y la energía.
La fórmula está diseñada para tomarse durante todo el ciclo —no únicamente antes de la menstruación— con el fin de actuar en profundidad sobre los desequilibrios hormonales subyacentes.
Consejo de uso: 2 cápsulas al día. Se necesita un ciclo completo (28 días) para observar los primeros efectos. Los beneficios aumentan ciclo tras ciclo.