El invierno ha llegado, las temperaturas bajan y todo lo que queremos hacer es relajarnos en el interior con una taza de té caliente y una película reconfortante. Sin embargo, se ha demostrado que los beneficios del frío son numerosos. De hecho, la exposición al frío activa los poderes de curación naturales del cuerpo y aporta una profunda sensación de bienestar. Aquí están las principales razones y algunos consejos de nuestros expertos para poner en práctica.
¿Por qué el frío es bueno para la salud?
1. El frío estimula nuestro metabolismo
Nos ayuda a quemar grasas activando nuestras “grasas marrones”. Estas grasas están diseñadas para generar calor y ayudar a regular la temperatura corporal quemando nuestras “grasas blancas”, aquellas que se almacenan en el abdomen o los muslos y de las que todos quieren deshacerse.
2. Mejora la calidad de nuestro sueño
La temperatura ideal para un sueño reparador se sitúa entre 15 y 19 grados. Si es más alta, el organismo debe hacer un esfuerzo adicional para regular su temperatura, lo que puede perjudicar la calidad del sueño y del descanso. Apagamos la luz y nos acostumbramos a las bajas temperaturas o incluso a las temperaturas negativas.
3. Ayuda a nuestro organismo a desintoxicarse
Ayuda a estimular la circulación del sistema linfático. El sistema linfático es una red de vasos que recorre todo el cuerpo, eliminando desechos, bacterias y microbios de nuestro organismo. Depende de la contracción muscular para circular y conducir las toxinas hacia los órganos de eliminación. Por lo tanto, si no haces ejercicio o si tu sistema linfático se vuelve lento o ineficaz, el líquido se estanca, las toxinas se acumulan y estás más expuesto a resfriados, dolores articulares, infecciones, etc. La exposición al frío provoca la contracción de los vasos linfáticos, mejorando así la evacuación de desechos.
4. Mejora los trastornos del estado de ánimo
La exposición al frío aumenta los niveles de noradrenalina y endorfinas, mejorando así el estado de alerta y la atención. Las duchas frías son por tanto un tratamiento eficaz contra los dolores de cabeza y los síntomas depresivos, y aunque la depresión es multifactorial, una hipótesis neurobiológica es la desregulación de varias de estas hormonas.
¿Cómo acostumbrar el cuerpo al frío?
Hay varias formas de acostumbrar el cuerpo al frío, así como otras prácticas como la crioterapia.
- Adopta la ducha fría. Ve poco a poco: después de tu ducha caliente, baja un poco la temperatura del agua durante unos 30 segundos. Aumenta progresivamente el tiempo de exposición al frío y baja la temperatura poco a poco. El objetivo sería terminar con agua fría durante unos 2 minutos.
- No te abrigues en exceso en invierno.
- No pongas la calefacción demasiado alta. Mantén la casa a unos 19ºC.
- Haz deporte al aire libre en invierno.
Para resumir, un pequeño escalofrío diario te despertará mejor que un café, te relajará más que una copa de vino, actuará positivamente sobre tu ánimo, aumentará tu atención y tu inmunidad y activará tu grasa marrón para ayudarte a perder esos kilos de más. ¿Convencido?
Sources :
- Cold exposure increases adiponectin levels in men: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19303978
- Recruited brown adipose tissue as an antiobesity agent in humans: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3726164/
- Brown adipose tissue oxidative metabolism contributes to energy expenditure during acute cold exposure in humans: https://www.jci.org/articles/view/60433
- Adapted cold shower as a potential treatment for depression: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17993252