El cambio de estación que se produce entre el verano y el otoño induce cambios de luminosidad y temperatura que tienen una gran influencia en nuestro ánimo y nuestra vitalidad : ya no disponemos del mismo acceso a la vitamina D. Esto puede provocar la aparición de síntomas incómodos como un ánimo decaído, mal humor, una gran fatiga, un sueño agitado y una menor capacidad de concentración.
Por lo tanto, aquí están las claves para asegurarse una alimentación anti-estrés durante este período delicado.
Consuma alimentos de temporada
Con el cambio de estación, las necesidades de ciertos nutrientes cambian. No olvidemos que la naturaleza está bien hecha y que los alimentos locales que nos ofrece en otoño son los que responden a nuestras necesidades para vivir la transición estacional con la mayor serenidad posible: vitaminas del grupo B, vitamina C, omega 3, magnesio, selenio y triptófano principalmente.
Además, según la medicina llamada Ayurveda, la medicina ancestral india, también se trata de la textura. El otoño, considerado como una estación fresca y ventosa, conviene favorecer alimentos “contrarios”: alimentos densos que requieren una cocción más ligera. Nos permiten anclar y recentrar nuestra energía, adaptándonos más fácilmente a las variaciones de temperatura, así como a los días que se acortan.
Para prepararse al cambio de estación, los alimentos a privilegiar son:
- Las verduras cocidas : calabazas, verduras de raíz, hinojo, acelgas, alcachofas, rábanos, champiñones
- Las legumbres : lentejas, garbanzos, frijoles, almendras y habas
- Los cereales integrales y pseudo-cereales : arroz basmati, arroz integral, avena, quinoa y alforfón
- Las frutas : cítricos, uvas, granadas, fresas, manzanas, plátanos, peras, ciruelas, higos
- Las grasas buenas: huevos, pescados grasos, atún, anchoas, caballa, semillas y frutos oleaginosos, aceites vegetales consumidos crudos, aceite de oliva virgen, ghee, etc.
Pero para luchar contra los ataques de estrés, la nutrición no es el único tema clave, también es muy importante cuidar la hidratación. Se recomienda consumir litro y medio de agua al día, pero el té y las infusiones también son muy buenos sustitutos, cuando se combinan con un consumo suficiente de agua sin gas. En el desayuno, piense en reemplazar el café por un té, ¿y por qué no hacer de ello un nuevo hábito? Finalmente, también se recomienda regular el consumo de alcohol durante este período.
Componga platos equilibrados
Las comidas demasiado ricas en carbohidratos de absorción rápida (es decir, con índice glucémico alto), y demasiado pobres en proteínas, grasas y fibras, pueden desestabilizar nuestro nivel de azúcar en sangre y provocarnos hipoglucemias (es el famoso bajón después de la comida). Estas hipoglucemias se perciben como un estrés físico para el cuerpo y terminan, cuando son demasiado frecuentes, agotando nuestros recursos: nos volvemos incapaces de adaptarnos a las variaciones de nuestro entorno y comenzamos a experimentar los primeros signos de fatiga y ansiedad.
Cuide su digestión
Una alimentación rica en nutrientes es esencial, pero para que sea realmente beneficiosa es extremadamente importante tener un sistema digestivo en buena salud, que permita absorber los nutrientes ingeridos. Evite por lo tanto todos los productos procesados, demasiado irritantes e inflamatorios.
Además, la composición de nuestro microbiota intestinal parece tener una influencia directa en nuestra salud psicológica y nuestra capacidad para gestionar los diferentes tipos de estrés a los que estamos sometidos durante los cambios de estación, ya sean físicos o emocionales. Por lo tanto, es indispensable cuidar nuestras pequeñas bacterias intestinales beneficiosas consumiendo:
- Probióticos (o buenas bacterias) en forma de alimentos fermentados: chucrut, kéfir, kimchi, kombucha, verduras fermentadas, etc.
- Prebióticos (los alimentos favoritos de los probióticos), abundantes en frutas, verduras y legumbres.
Venga a responder a nuestro cuestionario para saber cuáles son las necesidades de su cuerpo y para que podamos proporcionarle su solución personalizada.