Con la popularidad de la atención plena, cada vez más personas se dan cuenta de las ventajas de ser consciente de uno mismo y de vivir plenamente el momento presente.
La aplicación de este concepto a la actividad física podría tener grandes beneficios. El movimiento consciente consiste en establecer un vínculo entre tu mente y tu cuerpo y encontrar una manera más suave y sostenible de mantener tu cuerpo saludable, física y mentalmente.
El objetivo no es solo elevar tu ritmo cardíaco y hacerte sudar, sino también enseñarte a conocerte mejor y a usar tu organismo de manera óptima.
¿Cómo practicarlo?
El movimiento consciente consiste en realizar actividad física, más bien suave, del tipo yoga, Pilates o Feldenkrais, escuchando las sensaciones de tu respiración y adoptando diferentes posturas. Toma conciencia de los pensamientos y emociones que surgen, obsérvalos y vuelve tu conciencia al cuerpo. Presta atención a los lugares donde un estiramiento está ligeramente fuera de tu zona de confort y comienza a incomodarte.
Los beneficios del movimiento consciente
-
Permite explorar tus límites y tolerar mejor la incomodidad: Cuando te estiras, terminas alcanzando un límite, más allá del cual la incomodidad se vuelve demasiado intensa. La atención plena ofrece la posibilidad de explorar las reacciones de tu mente. Observa si tienes la costumbre de hundirte en el dolor, o si siempre evitas la incomodidad. Sé curioso acerca de tu relación con el movimiento y los estiramientos y aporta una actitud lúdica a tu experiencia. Al acercarte a tus límites con conciencia, te abres a sensaciones físicas incómodas en lugar de evitarlas y aumentas tu ventana de tolerancia a sensaciones y emociones menos agradables.
-
Te entrena para vivir en el momento presente: Al concentrarte en la gama de sentimientos y sensaciones de tu cuerpo, te desapegas de tus pensamientos y te sumerges en el momento presente. El movimiento consciente es una forma de entrar en el aquí y ahora. La mayoría de las otras prácticas de meditación formal implican permanecer inmóvil, y puedes encontrar que el movimiento es una puerta más fácil hacia la práctica de la atención plena, que no deja espacio para las rumiaciones y proyecciones y permite disminuir los niveles de estrés.
-
Te enseña a aplicar la atención plena en tu vida diaria: Puedes trasladar este descubrimiento a tu vida cotidiana y volverte más consciente de todos los movimientos que haces, como caminar, cocinar, limpiar y vestirte. Entrenas tu mente para estar atenta en tus actividades diarias y para no crear una relación de dependencia con la meditación inmóvil.
- Te enseña paciencia y perseverancia: Cuando intentas encontrar tu equilibrio en una postura de yoga, observa que tu cuerpo no está completamente rígido o inmóvil, sino que se mueve y se corrige continuamente para mantener tu equilibrio. A veces pierdes el equilibrio y tienes que empezar de nuevo. De la misma manera, vivir una vida equilibrada exige una adaptación continua, y a veces tropiezas en el camino, pero es al levantarte que crecerás y progresarás.
Fuentes :
Au coeur de la tourmente: la pleine conscience - Jon Kabat-Zinn
Awareness Through Movement: Health Exercises for Personal Growth- Moshe Feldenkrais