El agua es el nutriente más importante para el cuerpo humano. Sus beneficios para el organismo son numerosos. Nuestras células, órganos y cerebro están compuestos en promedio por un 65 % de agua. Contiene numerosos oligoelementos y minerales (los electrolitos) esenciales para nuestra salud y el funcionamiento de nuestro organismo. Permite el transporte de nutrientes y oxígeno a las células, la absorción de vitaminas hidrosolubles, la eliminación de desechos del organismo y la regulación de la temperatura corporal.
Por todas estas razones, una buena hidratación se asocia con una piel hermosa, un mejor rendimiento deportivo, un mayor confort digestivo o una silueta más armoniosa. Debe considerarse como un elemento central de nuestra higiene de vida. Todos sabemos que es vital consumirla a diario, pero tendemos a olvidarlo y a beber solo cuando sentimos sed.
Aquí están los buenos reflejos a aplicar para mantener un nivel de hidratación óptimo bebiendo de manera eficaz a diario y en ciertas situaciones particulares (embarazo, deporte intenso).
1,5L = el mínimo indispensable para la hidratación
Seguramente lo ha escuchado muchas veces, pero es necesario para el buen funcionamiento del cuerpo y los órganos beber agua diariamente, al menos 1,5L cada día para una buena hidratación. ¿Por qué? Simplemente porque el cuerpo pierde aproximadamente 2,5L diariamente, a través de la orina, la evacuación de las heces, la transpiración por la piel, la respiración y las lágrimas. Por eso debe reponer las reservas de su organismo. Dado que su alimentación (especialmente frutas y verduras) debería proporcionarle 1L al día, debe aportar el resto a través de las bebidas. Se estima que 1,5L corresponde aproximadamente a 8 vasos de agua al día.
El agua sin gas puede no gustar a algunos o incluso aburrirlos. Beber debe ser un placer y no una obligación. Para diversificar los sabores, puede alternar a veces el agua sin gas con infusiones, tés o incluso batidos.
Beba regularmente
¡No espere a tener sed! Beba a lo largo del día, en pequeñas cantidades, para limitar la pérdida de agua. Si espera a tener sed, significa que sus células ya han comenzado a deshidratarse, y usted también. Adquiera el hábito de salir siempre con una botella llena de agua para hidratarse de manera equilibrada bebiendo regularmente. Esto le evitará sentir los efectos de la deshidratación como fatiga, mal humor, problemas de atención y concentración. Para recordarlo, sin esperar a tener sed, beba después de cada visita al baño, un hábito saludable para los riñones.
Con la edad, la sensación de sed disminuye, ¡así que esté atento!
No olvide las frutas y verduras
Para mantenerse hidratado todo el día, una alimentación rica en vegetales es muy importante. Las verduras consumidas en sopas calientes o frías y las frutas en forma de batidos son excelentes maneras de hidratarse mientras se come. Por ejemplo, la sandía, el tomate, el durazno, el melón, el pepino, la lechuga o el calabacín son alimentos muy interesantes por su aporte hídrico. Incluso puede preparar aguas aromatizadas con estas frutas y verduras para añadir un sabor agradable a su agua y aprovechar los micronutrientes que contienen.
Enriquezca su agua con electrolitos
Los electrolitos (calcio, magnesio, potasio y sodio) nos ayudan a absorber y utilizar mejor el agua que bebemos, a mantener un pH equilibrado y un sistema nervioso saludable. Una forma sencilla y económica de enriquecer su agua potable con electrolitos es añadir una pizca de sal rosa del Himalaya o, aún mejor y más local, una pizca de sal marina sin refinar (tip feel good: la sal debe estar ligeramente grisácea). Puede añadir jugo de limón para mejorar el sabor de su bebida.
Limite las bebidas diuréticas
Si bebe bebidas diuréticas y/o con cafeína (café, té, infusiones, refrescos, alcohol, jugos de frutas industriales), favorecerá la eliminación de toxinas, pero al mismo tiempo impedirá la buena absorción de ciertos minerales como el hierro, el magnesio, el calcio o algunas vitaminas. El consumo de agua pura es necesario para reemplazar el agua que nuestro cuerpo pierde y elimina. Por ejemplo, si bebe una taza de café, asegúrese de consumir dos tazas de agua pura para mantenerse hidratado. Para reponer las reservas de nutrientes que su cuerpo necesita, el agua sigue siendo la mejor bebida.
Beba despacio y entre comidas
El cuerpo solo puede procesar una cantidad limitada de agua a la vez. De hecho, beber de un solo trago agotaría la función renal y diluiría las sales minerales. Por lo tanto, podrá absorber y utilizar mejor el agua que bebe si toma pequeños sorbos durante un largo período de tiempo, en lugar de beber una botella de agua de un solo trago ;)
Además, no hay problema en sorber un poco de agua con su almuerzo, pero trate de consumir la mayor parte entre comidas para evitar la dilución de los jugos digestivos y optimizar la calidad de la digestión. ¡Masticar bien cada bocado ayudará a proporcionar la mayor parte de la lubricación necesaria durante toda la comida!
Actividad física
Una buena hidratación es primordial durante cualquier actividad deportiva porque las pérdidas de agua por sudoración pueden ser importantes. También se acompañan de pérdidas de minerales. ¡Beba lo suficiente para restablecer el balance hídrico y el equilibrio electrolítico! Prevenir la deshidratación permite a un deportista evitar calambres, contracturas, trastornos digestivos y golpes de calor. Se recomienda consumirla antes de su sesión para mantener sus capacidades musculares, durante el esfuerzo para estimular su mente, y después del esfuerzo para ayudar a su cuerpo a recuperarse correctamente. Las bebidas energéticas pueden ser una buena solución porque aportan la cantidad adecuada de minerales y carbohidratos.
Embarazo y lactancia
Las mujeres embarazadas necesitan mucha agua para cubrir sus necesidades y las de su bebé. De hecho, ¡el 90% del peso del feto está constituido por agua! Por eso se aconseja a las mujeres embarazadas beber al menos 2L de agua al día en lugar de 1,5L.
Las mujeres lactantes, por su parte, deben consumir un poco más, entre 2,5L y 3L por día. Sus necesidades se multiplican porque la leche materna está compuesta por un 87% de agua.
Venga a responder nuestro cuestionario para saber cuáles son las necesidades de su cuerpo y para que podamos proporcionarle su solución personalizada.