Mindful eating : peut-il vous aider à mincir ? - Epycure

MINCEUR-SILHOUETTE Mindful eating : peut-il vous aider à mincir ?

2 minutos de lectura

Con demasiada frecuencia estamos acostumbrados a comer para calmar nuestras emociones. Esto se debe en particular a las asociaciones que hace nuestra mente. La comida a menudo se asocia con momentos de calma y tranquilidad, como cuando el bebé se calma después de la toma, o con momentos de placer y compartir, ya que tradicionalmente la comida siempre ha estado en el centro de todas las celebraciones. Así, cuando estamos nerviosos y ansiosos, cuando nos aburrimos, cuando estamos tristes, la alimentación puede convertirse fácilmente en nuestro refugio. A menudo, la consecuencia directa de estas asociaciones es la llegada de algunos kilos que hubiéramos preferido evitar. La meditación, y en particular el mindful eating, es un enfoque que ve el acto de comer como una verdadera pausa en el día, para enfocarse en lo que hay en el plato, para concentrarse en su nutrición, su digestión, su estómago.

El poder del mindful eating

La mindfulness, o la atención plena, tiene el efecto de centrar la mente. Esta experiencia se asemeja directamente a la meditación: su objetivo es calmar, agudizar y estabilizar la mente. La práctica de la atención plena te ayudará a observar tus emociones y a experimentarlas plenamente, sin buscar silenciarlas pasando por la comida. Comerás para nutrir realmente tu cuerpo y no más por ansiedad o por impulso. 

Más concretamente, ¿cómo aplicar el mindful eating?

Experimentar comer con atención plena implica primero escuchar el cuerpo. Este está muy bien calibrado para informarnos del momento en que necesita ser alimentado: ruidos estomacales, sensación de fatiga o falta de fuerza. Luego es necesario aplicarse a tomarse el tiempo para analizar nuestra relación con la comida. Así, hay que preguntarse:

  • De qué tipo de alimentación realmente necesita nuestro cuerpo
  • De dónde provienen los alimentos que nos disponemos a ofrecerle
  • Por qué elegimos comprar esos alimentos: si son compras conscientes o más bien inconscientes, si están basadas en impulsos o en hábitos, si son alimentos reconfortantes que nos permitirán sentirnos menos estresados, menos tristes, menos deprimidos, etc., o por el contrario, alimentos revitalizantes, directamente beneficiosos para nuestro cuerpo y para nuestra alimentación
  • Con qué actitud y con qué intención los cocinamos, los preparamos.

Es importante tener en cuenta que no hay una respuesta correcta, todas las respuestas son válidas. Pero practicar una verdadera observación de los hábitos alimentarios, responder a estas preguntas de manera honesta y precisa, permitirá definir tu nueva relación con la comida, y diferenciar más fácilmente lo que realmente deseas comer de lo que tu cuerpo realmente necesita. En otras palabras, estas respuestas te permitirán diferenciar el hambre emocional del hambre fisiológica. Sin embargo, cuidado de no crear frustración.

Luego, en el momento de la comida, hay que elegir tomarse tiempo para uno mismo, sentarse sin distracciones (televisión, móvil), masticar lentamente cada bocado y tratar de ser testigo de sus comportamientos y sensaciones. El objetivo del ejercicio es redescubrir el placer que se esconde detrás de los “verdaderos alimentos”, aquellos que no contienen potenciadores de sabor y que nos harán engordar menos. El objetivo también es reaprender a escuchar el cuerpo, a sentir plenamente la sensación de saciedad, que a menudo llega mucho antes de lo que pensamos.

Para resumir, la práctica del mindful eating permite elecciones culinarias más mesuradas. La alimentación está más centrada en el bienestar real, busca nutrir el cuerpo mientras relaja la mente. Bien aplicada, permite comer menos, mientras se come mejor.

 

Sources :

Mindful Eating: A Guide to Rediscovering a Healthy and Joyful Relationship with Food- Jan Chozen Bays