Las articulaciones agrupan el conjunto de tejidos que conectan los huesos entre sí y ayudan a sostener los movimientos del cuerpo. El dolor articular afecta a millones de personas y está principalmente relacionado con la edad, con patologías como la artritis o la artrosis, con el sobrepeso, con un estilo de vida demasiado sedentario o, por el contrario, con un exceso de práctica deportiva.
A continuación, encontrarás algunos consejos que te ayudarán a mantener el cartílago, los tendones y los ligamentos fuertes y sanos, y así prevenir las afecciones articulares más comunes (en las caderas, rodillas, tobillos, talones, etc.).
¿Cómo fortalecer las articulaciones?
Reducir la inflamación
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Consume ácidos grasos omega 3: están presentes en pescados grasos como el salmón, las sardinas o la trucha. Los estudios demuestran que los omega 3 presentes en la alimentación reducen la inflamación y parecen disminuir el desgaste del cartílago. Por el contrario, los aceites vegetales refinados y calentados pueden contribuir a la inflamación y deben limitarse.
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Llénate de flavonoides: presentes en frutas y verduras, ayudan a reducir la inflamación y han demostrado beneficios frente a la artritis. En concreto, prioriza las espinacas, el brócoli, el ajo, la cebolla, los frutos rojos, las manzanas, la grosella negra y las uvas.
- Condimenta tus platos: las especias son muy interesantes para combatir la inflamación y eficaces en la prevención o el tratamiento de la artrosis, especialmente la cúrcuma, el ajo y el jengibre.
Favorecer la producción de colágeno
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Consume alimentos ricos en vitamina C: no solo aumenta la síntesis de colágeno, sino que también acelera la recuperación de los huesos después de una fractura y reduce el estrés oxidativo, responsable del envejecimiento de los tejidos. En concreto, prioriza los alimentos ricos en antioxidantes, como los kiwis, los cítricos, las fresas, las verduras crucíferas (brócoli, coles, kale, etc.), el pimiento y el perejil.
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Asegúrate un aporte suficiente de vitamina K2: contribuye a fijar el calcio en los huesos, evitando que se deposite en las arterias o en forma de cálculos renales, y previene el desgaste del cartílago característico de la artrosis. En la práctica, consume hígado animal de calidad, huevos, productos lácteos fermentados o natto (alimento japonés fermentado a base de soja).
- Evita las carencias de magnesio: parecen alterar la estructura del cartílago y numerosos estudios constatan un mayor riesgo de artrosis en las personas con un bajo aporte de magnesio. La correlación no implica causalidad, pero incluir alimentos más ricos en magnesio sería conveniente y tendría una importancia real. En concreto, prioriza las verduras de hoja verde, los frutos secos, las semillas, los aguacates, las legumbres o el chocolate negro.
Mantener una actividad física regular
La práctica deportiva está asociada a un mayor volumen de cartílago. Además, fortalece los músculos y los huesos, previniendo así la degeneración de las articulaciones. El movimiento también libera una proteína lubricante en el líquido sinovial que protege el cartílago.
Como siempre, la medida es importante. El sobreentrenamiento y, sobre todo, la acumulación de lesiones pueden acelerar las lesiones del cartílago. Por tanto, escucha las señales de tu cuerpo y no olvides beber agua.
Hay que saber que la flexibilidad puede disminuir al acercarse la menopausia en las mujeres y provocar dolor articular. No dudes en realizar masajes en la zona sensible o practicar yoga para trabajar la flexibilidad.
También es posible cuidar las articulaciones consumiendo todas estas vitaminas en forma de complementos alimenticios. Encontrarás todos nuestros tratamientos en nuestro sitio web.
Fuentes:
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28806392/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25015373/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18505499/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25528106/
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