La mayoría de las enfermedades articulares y óseas tienen en común un exceso de acidez.
Para neutralizarla, nuestro organismo recurre a sus reservas alcalinas, como el calcio, el magnesio o el potasio.
En caso de déficit, estos minerales esenciales se extraen de nuestros huesos y cartílagos.
Entonces pueden aparecer dolores articulares.
Identificar y tratar las causas de los dolores articulares permite reducir la inflamación y favorecer la recuperación.
Las causas de los dolores articulares
Los dolores articulares pueden deberse a distintas patologías, entre ellas:
- La artritis : inflamación de una articulación
- La artrosis : degeneración del cartílago
- La gota : depósito de cristales de ácido úrico en las articulaciones
- El lupus : enfermedad autoinmune
- La bursitis : inflamación de las bolsas sinoviales
- La tendinitis : inflamación de los tendones
Factores agravantes como el sobrepeso, la falta de ejercicio o una alimentación desequilibrada también pueden contribuir a los dolores articulares.
Los remedios naturales contra los dolores articulares
La cúrcuma
La cúrcuma es una especia con potentes propiedades antiinflamatorias gracias a su principio activo: la curcumina.
Varios estudios han demostrado su eficacia para reducir los dolores articulares relacionados con la artritis y la artrosis.
Puede consumirse en forma de complemento alimenticio, durante varias semanas.
El harpagofito
También llamado "garra del diablo", el harpagofito es una planta originaria de Sudáfrica reconocida por sus propiedades antiinflamatorias y analgésicas.
Los estudios clínicos han demostrado su eficacia para reducir los dolores articulares, especialmente los relacionados con la artrosis.
La glucosamina y la condroitina
La glucosamina y la condroitina son dos moléculas presentes de forma natural en el cartílago.
Su suplementación puede ayudar a ralentizar la degradación del cartílago y a reducir los dolores articulares.
Los ácidos grasos omega-3
Los omega-3, especialmente el EPA y el DHA, tienen reconocidas propiedades antiinflamatorias.
El consumo habitual de alimentos ricos en omega-3 (pescado azul, aceite de lino, nueces) o de complementos alimenticios puede contribuir a reducir la inflamación articular.
El colágeno
El colágeno es la principal proteína estructural del cartílago, los huesos y los ligamentos.
Su suplementación puede ayudar a mantener la integridad del cartílago y a reducir los dolores articulares.
Consejos de estilo de vida para aliviar los dolores articulares
Adoptar una alimentación antiinflamatoria
Una alimentación rica en frutas y verduras y en ácidos grasos omega-3, y baja en azúcares refinados y grasas saturadas, puede contribuir a reducir la inflamación y los dolores articulares.
Practicar una actividad física adaptada
La práctica habitual de una actividad física suave, como la natación, el yoga o caminar, puede ayudar a mantener la movilidad articular y a reducir los dolores.
Mantener un peso saludable
El sobrepeso ejerce una presión adicional sobre las articulaciones, especialmente las rodillas y las caderas. Mantener un peso saludable puede contribuir a reducir los dolores articulares.
Aplicar calor o frío
La aplicación de calor puede ayudar a relajar los músculos y mejorar la circulación sanguínea, mientras que el frío puede reducir la inflamación y los dolores agudos.
¿Cuándo consultar a un médico?
Es importante consultar a un médico si:
- Los dolores articulares son intensos o persistentes
- Las articulaciones están hinchadas, rojas o calientes
- Los dolores van acompañados de fiebre
- Los dolores limitan significativamente sus actividades cotidianas
Un diagnóstico preciso permitirá identificar la causa de los dolores y establecer un tratamiento adecuado.
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