Las estaciones frías ponen a prueba nuestro sistema inmunitario y aumentan las probabilidades de resfriarse o contraer la gripe. Y aunque existe una gran variedad de medicamentos que ayudan a aliviar sus síntomas, no ayudan por ello al organismo a hacer frente a la infección. Algunos alimentos permiten combatir la gripe estacional o, al menos, reducir sus síntomas y las bacterias. Las personas mayores, las mujeres embarazadas y los bebés, más vulnerables durante este periodo, deben adoptar una alimentación saludable para reforzar así el sistema inmunitario. Por eso resulta interesante interesarse por los remedios naturales, que también son medicamentos antivirales eficaces y que, por el contrario, estimulan nuestro sistema inmunitario y facilitan el proceso de recuperación. Estos alimentos naturales son un primer paso, especialmente para las personas mayores, más afectadas por las complicaciones durante este periodo invernal.
Estos son nuestros 6 alimentos inmunoestimulantes favoritos:
El ajo
El ajo estimula el sistema inmunitario y es un potente agente antibacteriano, antiviral y antifúngico gracias a uno de sus componentes: la alicina. Es capaz de aumentar la producción de glóbulos blancos, la primera línea de defensa del organismo contra los agentes patógenos. También es rico en vitamina C y B6, y constituye una buena fuente de minerales como el manganeso, el calcio, el fósforo y el selenio. Para consumirlo, puede combinarse con otros alimentos, como la cebolla y el chile, o puede tragarse tal cual con agua, igual que un medicamento. Si no te gusta su sabor, puedes optar por consumirlo en comprimidos disponibles en farmacias.
El jengibre
Utilizada en la medicina tradicional oriental, la raíz de jengibre se recomienda por sus propiedades antitusivas naturales. El jengibre es un alimento eficaz no solo para combatir la fiebre causada por la gripe, sino también las náuseas y el cansancio. Contiene sustancias antivirales y combate el dolor de garganta, la inflamación de las mucosas y la tos. Existen varias maneras de utilizar el jengibre para combatir un resfriado fuerte. El método más sencillo es consumir jengibre en forma de infusión.
En la práctica: deja infusionar 10 g de jengibre fresco en trozos durante 8 minutos.
El limón
Es el alimento antigripal por excelencia, un verdadero remedio para el invierno. Está cargado de vitamina C, conocida por reforzar las defensas naturales del organismo. El zumo de limón (y de lima) reduciría la intensidad del virus del resfriado y de la gripe en el organismo y disminuiría la mucosidad. Está presente en la mayoría de las recetas de remedios caseros para combatir los virus de la gripe y las infecciones de las vías respiratorias, como ingrediente principal o secundario.
En la práctica: añade zumo de limón a tu té o prepara una limonada caliente o fría con miel.
El té verde
Es conocido por sus numerosas propiedades antioxidantes y antivirales. Su contenido en polifenoles contribuye a reforzar nuestras defensas inmunitarias y a proteger los glóbulos blancos frente a los radicales libres responsables de su deterioro. Además, beber mucho líquido en invierno es una excelente idea, ya que una buena hidratación permite combatir eficazmente la gripe, el dolor de cabeza y los microbios.
En la práctica: si presentas síntomas de resfriado o gripe (o sientes que están por aparecer), bebe de 3 a 4 tazas de té verde al día para apoyar a tu organismo y ayudarlo a eliminar los agentes patógenos.
Los alimentos fermentados
La fermentación aumenta considerablemente el valor nutricional de los alimentos: su contenido en vitaminas, antioxidantes, minerales… Al interactuar con nuestra flora intestinal, estos microorganismos también aumentan la digestibilidad de los alimentos. Son probióticos naturales y contribuyen a mantener una flora intestinal diversa y en buen estado de salud. Ahora bien, una gran parte de nuestras células inmunitarias se encuentra en el intestino. Por tanto, los probióticos desempeñan un papel fundamental en la defensa contra las infecciones, los virus y otros agentes patógenos. Para obtener más información sobre otros probióticos, no dudes en consultar a tu farmacéutico.
En la práctica: consume regularmente kéfir, chucrut, kimchi o kombucha ;)
El tomillo
El tomillo tiene una acción antiespasmódica sobre las vías respiratorias que lo convierte en un antitusivo eficaz.
Inhalado en forma de aceite esencial, tiene una eficaz acción expectorante que fluidifica las secreciones bronquiales y favorece su eliminación.
En la práctica: puedes tomarlo en infusión o utilizar un difusor para inhalar su aceite esencial desde los primeros signos de un resfriado o de la gripe.
Receta de té de jengibre y limón
Corta un limón y un trozo de jengibre de 3 cm y sumérgelos en agua hirviendo. Añade la miel que prefieras. Deja infusionar unos minutos. Puedes aromatizar el té con clavos de olor, una rama de canela, pimienta de Jamaica y menta piperita. Cuando aparecen los primeros síntomas de la gripe (estornudos, dolores, fiebre, dolores musculares, etc.), beber té puede impedir que la infección avance. Si ya estás enfermo, el té de jengibre ayuda a aliviar los síntomas del resfriado y acelera la recuperación.