¿Quizás la conoces con el nombre de oro azul? La espirulina es una micro-alga de color azul reconocida por sus numerosos beneficios para la salud. Forma parte de los ingredientes más ricos en nutrientes. Su riqueza en antioxidantes, proteínas, vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales es la que le confiere todas sus propiedades para la salud y el bienestar. Por eso, este superalimento es una revolución en el ámbito de la nutrición, la nutracéutica y la cosmética. Utilizada a menudo como complemento alimenticio, esta valiosa alga también es una forma natural de cuidar la belleza desde el interior. Con efectos antiedad y antimperfecciones, y aliada para un buen aspecto, ¡está repleta de beneficios para la piel!
¿Qué es la espirulina?
La espirulina es una pequeña alga azul de agua dulce, una cianobacteria que crece de forma natural en estanques, lagos y ríos. También se cultiva en varios países del mundo por sus numerosas virtudes para el organismo, gracias a su excepcional composición nutricional. De hecho, se consume por sus propiedades desde hace varios miles de años en todo el mundo. Sin embargo, no fue hasta la década de 1960 cuando los científicos descubrieron el potencial de esta alga. Al realizar un estudio sobre la excelente salud de una tribu que vivía cerca del lago Chad, en el Sahel, los investigadores descubrieron los superpoderes de la espirulina. A diferencia del resto del país, que sufría desnutrición, esta tribu no presentaba ningún signo de carencia gracias al consumo diario de espirulina.
¿Cómo consumirla?
Hoy en día, se encuentra principalmente en forma de complementos alimenticios para aportar un cóctel de nutrientes al organismo y evitar así las carencias. ¡No se la llama superalimento por nada! Es rica en oligoelementos, aminoácidos, minerales, vitaminas, antioxidantes, ácidos grasos esenciales, proteínas, ácidos nucleicos… tantos activos eficaces para cuidar la salud y la piel. Aunque sea tan rica en nutrientes, no es necesario consumirla en exceso, ya que el cuerpo no puede almacenar los micronutrientes en cantidades demasiado grandes. Por eso, a menudo se recomienda tomar una dosis diaria de cinco gramos.
Se puede utilizar de diferentes maneras, aunque lo ideal es consumirla pura en la alimentación (diluida en un zumo de frutas o espolvoreada sobre los alimentos) o tomarla como suplemento. En forma de complemento alimenticio (polvo, comprimidos, cápsulas o copos), aporta al organismo todos los nutrientes que necesita y le ayuda así a cuidar la piel desde el interior. También se utiliza como principio activo en cosmética y forma parte de la composición de numerosos productos para el cuidado facial, como mascarillas de arcilla rosa o verde, cremas o bálsamos corporales.
La espirulina y la piel
¡Sí, lo has entendido bien: la espirulina es una aliada de la salud y la belleza!
Para cuidarse a diario y conservar una piel bonita, flexible, lisa y luminosa, es esencial aportarle todos los nutrientes que necesita. En efecto, la calidad de nuestra piel es, ante todo, el resultado visible externo de una buena salud interna, y esto pasa por un estilo de vida saludable y una alimentación equilibrada. Por eso, el consumo de espirulina, una valiosa microalga especialmente rica en micronutrientes, es una solución interesante que permite conservar el equilibrio y la belleza de la piel. En efecto, aporta a la piel flexibilidad, suavidad, elasticidad y luminosidad, al tiempo que la ayuda a combatir el envejecimiento cutáneo y a prepararse para el sol.
La espirulina contra el envejecimiento cutáneo
La espirulina es muy interesante por su riqueza en antioxidantes. En su composición encontramos pigmentos vegetales (ficocianina, clorofila y carotenoides) y numerosos micronutrientes antioxidantes, como la vitamina E, el zinc, el cobre y el selenio. Estos ayudan a combatir el estrés oxidativo, que provoca diariamente la formación de radicales libres, responsables del envejecimiento de nuestro organismo y, en particular, de la piel. El estrés oxidativo corresponde al conjunto de agresiones externas, como la contaminación, el tabaco, los rayos UV o el estrés, que provocan una degeneración prematura de las células. Por eso, los primeros signos de la edad aparecen progresivamente (arrugas, flacidez cutánea…). El hecho de que la espirulina sea desintoxicante y rica en vitaminas, minerales y oligoelementos le permite regenerar las células del cuerpo, especialmente las de la piel, y ayudarlas a combatir eficazmente el proceso de envejecimiento cutáneo.
La espirulina para una piel más suave, flexible y elástica
La espirulina contribuye a mantener el nivel de colágeno y, por tanto, a favorecer la elasticidad y la flexibilidad de la piel. Seguramente ya hayas oído hablar de él: el colágeno es una proteína presente en grandes cantidades en el organismo, con propiedades regeneradoras y protectoras. Es una especie de pegamento natural que se encuentra principalmente en la piel, el cabello, las uñas, los músculos, los huesos y los tendones. Permite especialmente que la piel se regenere y conserve su elasticidad. Con el paso de los años, su síntesis en el organismo disminuye y esto provoca la aparición de los primeros signos de la edad (sequedad cutánea, arrugas y líneas de expresión, pérdida de flexibilidad y tonicidad…). Mantener un nivel constante de colágeno permite así conservar la belleza de la piel. Gracias a su contenido en vitaminas B, C y E, minerales (calcio, magnesio, hierro, selenio…), oligoelementos, aminoácidos y ácidos grasos esenciales, el consumo de espirulina permite estimular la producción de colágeno y conservar la flexibilidad y elasticidad de la piel. Además, es muy rica en proteínas, lo que le permite participar en la renovación celular y, por tanto, en la fabricación de células cutáneas sanas.
La espirulina para un aspecto saludable y un cutis luminoso
Las propiedades desintoxicantes de la espirulina permiten al cuerpo eliminar más fácilmente las toxinas acumuladas y, por tanto, favorecer de forma natural la luminosidad de la piel. Además, contiene betacaroteno, precursor de la vitamina A. Esta vitamina permite la síntesis de melanina, un pigmento presente de forma natural en el organismo, responsable de la coloración de la piel y, por tanto, del bronceado. El betacaroteno y el tono bronceado suelen ser inseparables, por eso una cura de espirulina puede ayudarte a lucir un aspecto bonito y radiante durante todo el año. Otra ventaja de la espirulina es que es rica en clorofila y ácidos grasos esenciales, moléculas que permiten hidratar la piel en profundidad. A menudo olvidada, la hidratación protege la piel frente a las agresiones externas y ayuda a combatir el blanqueamiento de las células, responsable del aspecto apagado. Para optimizar los efectos de tu cura, no olvides hidratar tu piel de día y de noche.
También te puede interesar
Nuestras soluciones Epycure